Este año ha sido especialmente favorable para observar
las Perseidas durante las pasadas noches del 12 y 13 de agosto debido a la
cercanía de la luna nueva prevista para hoy día 14. Esto ha propiciado unas
condiciones de observación excepcionalmente excelentes, ya que durante gran
parte de la noche "no hay luna".
Seguro, y no solo durante las observaciones celestes de
las noches de lluvias de estrellas fugaces, uno se percata fácilmente de que
las demás estrellas parpadean, y no todas de la misma forma. A lo largo de una
noche cualquiera, eso sí, con el cielo despejado y lejos de la fuerte
iluminación de los núcleos urbanos, las estrellas se ven como focos de luz
titilantes, de la misma manera que se percibe una moneda arrojada al fondo
de una fuente. Este fenómeno se debe a que la atmósfera de la tierra posee
masas de aire turbulentas, en las que se forman, agitan y desaparecen
continuamente remolinos y corrientes. Estos cambios atmosféricos actúan como
lentes que desvían la luz emitida por las estrellas hacia un lado u otro varias
veces por segundo.
Cielo estrellado. / www.nytimes.com
Cuando se mira al firmamento nocturno son apreciables a
simple vista los planetas más cercanos: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y
Saturno. Estos son percibidos también como estrellas brillantes, pero al ser
objetos más cercanos (aunque mucho más pequeños que las estrellas) estas
desviaciones son mucho menores y el parpadeo no se aprecia a menos que se
utilice un telescopio. Al usar este tipo de instrumentos se pueden diferenciar
los planetas y la luna de las estrellas ya que estos se muestran como discos o
pequeños círculos y no como puntos de luz.
Por tanto si observamos una estrella que no parpadea lo
más seguro es que sea un planeta. Otro factor importante es que los planetas se
mueven. Al orbitar alrededor del sol, los planetas de nuestro sistema van
cambiando de posición a lo largo del tiempo de una constelación zodiacal a
otra. Este fenómeno permite que un planeta puede verse a una altura u otra,
verse a ratos o incluso no verse según la noche, cambiando su posición respecto
de otros planetas y de las estrellas.
¿Qué hacer entonces si deseamos impresionar al vecino o
la conquista que se ha dignado a acompañarnos a disfrutar de la magia de la
noche estrellada? Afortunadamente los movimientos de los astros son predecibles
y se pueden consultar en numerosas fuentes y páginas webs que informan sobre lo que se puede observar cada
día y donde. Si la inquietud, el tiempo o la pereza no dan para tanto se puede
fácilmente recurrir a aplicaciones móviles como Google Sky Map o Mapa Estelar, que además de hacerle quedar divinamente le
permitirán aprender y disfrutar fácilmente de una noche de verano como esta.

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